PAVIMENTOS.
Estos revestimientos se conocen como “pavimentos duros”. Pero, si este adjetivo indica perfectamente su resistencia al roce y a los deterioros propios del uso de los pavimentos, no está bien aplicado cuando se refiere a los efectos que se pueden lograr con los pavimentos, que es muy variado.
PAVIMENTOS DE PIEDRA.
Conviene diferenciar los pavimentos de piedra de los pavimentos de gres, pavimentos de barro, pavimentos de semigrés, ya que estos pavimentos, a pesar de ser también duras, son muy distintos, tanto en su material básico como en los resultados finales.
Los pavimentos de piedra son muy variados, según el tipo de piedra que se utilice: pavimentos de pizarra, pavimentos de granito, pavimentos de mármol, pavimentos de adoquín, etc.
La única característica común de estos pavimentos es su utilización en losas, de dimensiones muy variables (puede haberlas de unos diez centímetros cuadrados de lado, como un pequeño azulejo, o imponentes losas, cuyas dimensiones se acercan al metro o lo superan).
El acabado de estas losas puede ser también muy parecido, pudiéndose dejar tosco o pulido a la perfección.
De todas formas, no todas las piedras se prestan a ser fácilmente pulidas y alisadas, resultando esa operación especialmente difícil para el mármol y la pizarra, siendo a veces imposible.
Otra característica dominante de un pavimento de piedra, además de su textura, es el color, o sea, el tipo de piedra utilizado.
Hay piedras de tonos cálidos, como el travertino, y otras de color más frio, como la pizarra. Es también muy importante su resistencia a los abrasivos y, sobre todo, a la suciedad.
La dificultad para su limpieza puede hacer intolerable un pavimento de piedra que, por otras muchas razones, podría ser muy agradable.
EL MATERIAL MÁS USADO.
Las losetas de cerámica son uno de los materiales más usados para pavimentos, sobre todo para los servicios (baño y cocina), para exteriores, porches, escaleras, etc.
Pero su uso, en realidad, puede extenderse a cualquier parte de la casa, comprendidas las más nobles, como la sala de estar y el comedor.
Una característica considerable de este pavimento, que se presentan en losetas de distintas dimensiones (desde 10 x 10 cm. a baldosas de 30 x 60 o incluso mayores) es su superficie inmensamente dura, y su considerable facilidad de conservación, lo que las hace muy útiles para todos los locales que se ensucian con facilidad o corren el riesgo de que se vierta en ellos agua, otros líquidos, ceniza o cualquier otro material.
Su gran defecto, al menos para algunos usos, es su superficie lisa y dura, con sus desventajas acústicas: un pavimento de este tipo admite muy mal el aislamiento acústico y reflejo mucho los ruidos, las voces y el taconeo de las pisadas.
Esta es la razón de que no se emplee en estudios y oficinas, a pesar de su facilidad de limpieza.
Poner un pavimento de losetas blancas brillantes, esfumadas, le da un carácter completamente insólito, resaltando la diferencia de nivel que separa netamente las dos zonas funcionales, zona de estar y comedor.